Sácale partido a tu horno eléctrico

Publicado en Economía en la Cocina Escrito el Jueves, 23 Febrero 2012.

Sácale partido a tu horno eléctrico
El horno eléctrico es un buen aliado en la cocina, en ocasiones no le damos la importancia a este pequeño electrodoméstico y empleamos más el microondas o el horno convencional, pero puedes aprovechar en gran medida alguna de las ventajas de cocinar con este tipo de horno.

Existen una serie de mitos alrededor de este tipo de utensilio, pues se dice que son grandes consumidores de luz. Si bien es cierto es un consumidor de energía, lo es más el horno de microondas, pero con la virtud de cocinar diferentes tipos de platillos sin que éstos se vean afectados en su cocción (un ejemplo claro son las pizzas, molletes... enemigos de un horno de microondas porque sabemos que la consistencia crocante no la obtenemos durante el tiempo de horneado).

Dentro de las utilidades que podemos retomar del horno eléctrico están…
 
  • El fácil manejo.
  • Un precalentado más rápido al convencional.
  • Disminución en el tiempo de cocción.
  • Cocinar diferentes tipos de guisos.
  • Calentar pequeñas cantidades, según sea el consumo.

Si tú eres de las afortunadas de contar con un horno eléctrico, a continuación, te daremos algunas recomendaciones para un buen funcionamiento y manejo de tu hornito.

He aquí, te presento a tu horno eléctrico

Un horno eléctrico está compuesto de varias 
resistencias...

a) Una se encuentra en la parte inferior.

b) La segunda, en la parte superior y es la que se utiliza para gratinar.

c)  Parte frontal del ventilador inferior y se utiliza en combinación con las parrillas anteriores.

Indicaciones preliminares

 
Para obtener un buen funcionamiento, los especialistas recomiendan prenderlo por primera vez en vacío (calentar sin alimento alguno) a 250°C, durante 30 minutos, para preparar las resistencias. Este procedimiento puedes seguirlo para limpiar el interior, pues las grasas se calentarán y podrás removerla con un paño húmedo (deja enfriar un poco antes de limpiar).

Cuando uses papel aluminio, ten cuidado de no tocar las paredes del horno para no maltratar el esmalte.

Sustituye las fibras duras, estropajos y detergentes abrasivos por paños humedecidos con agua de vinagre o limón. Algunos hornos ya cuentan con sistema de autolimpieza.

Usa charolas propias para este tipo de horno (con esmalte o laca), aunque puedes introducir refractarios y utensilios de aluminio (son buenos retenedores de calor), es más recomendado el uso de bandejas o platos de color oscuro, para obtener una cocción más uniforme e incluso, obtener un dorado con mayor facilidad.

Cuando cocines, jamás remuevas la charola que está en las resistencias de la parte inferior, pues protegen las resistencias cuando el alimento se derrama y facilitan la limpieza del horno. Sólo mueve para limpiarla.

Deja enfriar tu horno con la puerta cerrada.

Puedes utilizar varias técnicas de cocción como baño María, gratinado, rostizado, asados, etc.

Las grasas de la carne se aprovechan mejor y consumes menos grasas procesadas… Tu carne quedará más jugosa.

Antes de lavar tus accesorios con una esponja o fibra suave, déjalos remojando en agua con limón.

Coloca tu bandeja con los guisados, lo más centrada que se pueda, para que la cocción sea más homogénea.

Puedes introducir varios platos sin que éstos mezclen sus sabores.

Apaga el horno 10 minutos antes del tiempo de cocción y con el calor residual termina el tiempo de cocimiento.

Manejo manual del tiempo de cocción. 

Descongela los alimentos antes de la cocción, así disminuirás el consumo de energía.

Usa la luz interior del horno para ver la cocción; evita abrir la puerta.

Tiempos de cocción

Los tiempos de cocción varían, dependiendo del alimento, pero puedes tomar como referencia estas temperaturas:

Pescado: Un kilo lleva un horneado de 200°C y un tiempo estimado de 20 minutos.

Panadería o repostería: Usa temperatura de 160 a 180°C para biscochos, tartas, pays, masas.

Hojaldre: Calienta a 220°C grados (la pasta tiene que estar fría y la bandeja ligeramente húmeda).

Gratinado: Utiliza la parte superior del horno a temperatura máxima y coloca la bandeja muy cerca a la fuente de calor. Deja hornear durante 5 minutos o hasta obtener un tono dorado.

Carnes: Te recomiendo sellar la carne antes de ponerla en el horno (puedes usar mantequillas o aceites para el sellado), así quedará más jugosa. No te recomiendo realizar cortes, ya que los jugos de la carne tienen una vía de escape y puede quedar seca. Nota: Por cada medio kilo de carne puedes emplear una temperatura de 220°C. Si la deseas a ¾, unos 18 minutos; un término medio lo consigues con 24 minutos y bien cocida hasta 30 minutos.

Verduras: Aplica un poco de aceite sobre éstas y usa una temperatura de 120 a 150°C en un tiempo estimado de 45 a 60 minutos.

Busca un lugar seguro y bien ventilado para conservar el buen funcionamiento de tu horno. Como verás, después de leer este artículo, amarás aún más a tu horno. 
 

Agréganos a tus redes sociales

Déje un comentario

Por favor autentifícate para dejar un comentario.