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El intestino es nuestro segundo cerebro

El estómago digiere alimentos y sentimientos

Nuestro cerebro está intimamente relacionado con nuestro sistema digestivo, por eso es recomendable comer saludablemente y la práctica de alguna actividad que reduzca el estrés.
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¿Cuántas veces has escuchado decir: “siento mariposas en el estómago” o “tengo un nudo en el estómago”? Pues déjame decirte que no es broma. Las emociones se sienten en el estómago pues es ahí, en nuestro estómago, en nuestro intestino, donde se aloja un cerebro muy similar al que tenemos dentro de nuestro cráneo, es decir, el intestino es nuestro segundo cerebro.

Después de muchos años de investigación, los científicos han confirmado que en nuestro tracto gastrointestinal se aloja un segundo cerebro llamado científicamente “sistema nervioso entérico”; aunque también lo llaman “mini cerebro”, “cerebro abdominal” o “cerebro digestivo”, pues en él existen millones de células nerviosas, un número similar al que se aloja en nuestra médula espinal y cumple la tarea de supervisar el proceso de digestión sin que el cerebro tenga alguna injerencia.

En su libro “El Segundo Cerebro”, el Dr. Michael D. Gershon (Universidad de Columbia en Nueva York) afirma: “el lenguaje hablado por las células del sistema nervioso abdominal es tan rico y complejo como el del cerebro”.

Este mini cerebro trabaja en conjunto con el sistema inmune para defender nuestro organismo, de ahí la importancia de tener un intestino contento y en buen funcionamiento.

El intestino y nuestro estado de ánimo

El sistema nervioso entérico es el encargado de producir y almacenar más del 90% de la serotonina y el 50% de la dopamina de nuestro cuerpo. Estas sustancias químicas son neurotransmisores responsables de nuestro estado de ánimo. Estudios recientes comprueban que muchas enfermedades como la depresión, la ansiedad o hiperactividad están relacionadas con la salud intestinal.

Tú puedes estimular tus neuronas digestivas de diferentes maneras, por ejemplo: comer verduras, legumbres y frutas, masticar bien, comer lento y beber 2 litros de agua al día. Algo que recomiendan los gastroenterólogos es consumir productos fermentados como el kéfir ó búlgaros pues contienen millones de lactobacilos que ayudan al buen funcionamiento del sistema digestivo.

Darte masajes en el vientre y ejercicios de respiración ayudan mucho a estimular las neuronas digestivas. También es recomendable hacer algún tipo de deporte, meditar, yoga, etc., cualquier práctica que ayude a reducir el estrés.

La próxima vez que te sientas triste o de mal humor, recuerda que además de digerir alimentos, tu estómago también digiere sentimientos y emociones, así que a estimular tu segundo cerebro comiendo sanamente y teniendo pensamientos positivos.

Un sabio es aquél cuyo intestino funciona bien.
Buda

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