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¡Mare, una bomba de sabor!
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Si la cochinita pibil hablara…
Cocina con Alegría

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De los panuchos, papadzules, sopa de lima, torta de cielo, margarita de almendra, y por supuesto, de la cochinita pibil –por mencionar algunos platillos oriundos de la zona- podemos rescatar un poco de la historia de Yucatán. Una deliciosa fusión de culturas gastronómicas.

Después de la conquista española comienza en Yucatán, en cuestiones culinarias, a gestarse dos corrientes: la europea y la maya. Con respecto a la comida española, ésta fue modificada por los ingredientes de la región y la comida maya conservó sus ingredientes tradicionales, pero con algunos tintes de la comida europea.

Según datos históricos, Yucatán fue el primer lugar en el continente americano en probar la carne de cerdo y varios platillos gozan de tan delicioso ingrediente, dando inicio a la tradicional cochinita pibil.

La cochinita pibil obtiene su nombre porque su carne está cocida en un horno tradicional llamado Pib, que consiste en un hoyo profundo donde se entierra la carne para ser cocinada al calor de las brasas y piedras calientes. La cochinita pibil consiste en una carne adobada en achiote con jugo de naranja cubierta en hojas de plátano. ¿Su sabor? Simplemente espectacular.

El achiote es un árbol que produce un fruto encapsulado, que una vez maduro se le extrae pequeñas semillas de color rojo, que al mezclarse con otras especias se obtiene una pasta de color rojizo. Sin embargo, dentro de las curiosidades de este ingredientes está el de ser usado por los mayas como repelente de insectos; colorante textil, corporal y facial; además de increíble cicatrizante, antiinflamatorio y antibacterial.

Hoy por hoy, Yucatán es uno de los estados de gran auge turístico, pues sus atractivos cenotes, zonas arqueológicas como Chichen Itzá, Ek’Balam, Dzibilchaltun; grutas, haciendas, ruinas, reservas ecológicas convierten a Yucatán en el edén turístico y gastronómico.

Y no podemos cerrar este artículo sin la receta que le ha dado a Yucatán la estafeta de tierra mágica, donde los duendes de la fantasía llegaron para convertir a este estado en el paraíso terrenal y poder disfrutar de la cochinita pibil.

Cochinita pibil

Ingredientes
Para el adobo de achiote:
1/2 taza de jugo de limón
1 taza de jugo de naranja
1 barra de achiote (90 gramos de pasta)
Sal al gusto

1 1/2 kilo de lomo de cerdo
4 hojas grandes de plátano
1/2 taza de manteca de cerdo a temperatura ambiente
Agua, cantidad necesaria

Para la salsa:
5 chiles habaneros o manzanos asados y finamente picados
2 tazas de cebolla morada picada
1 taza de jugo de limón
1 taza de jugo de naranja
Sal al gusto

Procedimiento
Adobo de achiote: Vaciar en un recipiente el jugo de limón, de naranja, achiote y sal. Diluir el achiote hasta obtener un adobo rojizo.

Adobar la carne y deja marinar durante un par de horas (de preferencia dejar toda una noche).

Pasar las hojas de plátano sobre un comal caliente para ablandarlas. Acomodarlas en un molde para horno, vaciar la carne adobada y cubrir con la manteca. Tapar con las hojas de plátano sobrantes o con los extremos que quedaron fuera del molde. Rociar un poco de agua y cubrir el molde con papel aluminio.

Precalentar el horno a 150°C y hornear por dos horas o hasta que la carne esté cocida.

Salsa: Mezclar todos los ingredientes.

Acompañar con tortillas calientes y… ¡muy buen provecho!

 

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