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La báscula ¿amiga o enemiga?
La báscula ¿amiga o enemiga?

La báscula ¿amiga o enemiga?

¡Tira la báscula por la ventana y recupera el sostén de tu vida sin la obsesión de unos números!
Marisol Santillán

Lic. en Publicidad. Con especialidad en Trabajo con Grupos Terapéuticos.
Especialidad en  Prevención y Detección de los Trastornos de la Conducta Alimentaria. Sensibilización y Facilitador de grupos.

Trabajo corporal con Gestalt. Además de haber tomado cursos como: Diplomado en  Desarrollo humano, Orientador Humanista, Enfoque centrado en la persona, Trabajo con sueños, Como contribuyo a hacerme la vida infeliz, Los sentimientos en la Psicoterapia, Woman Food and God and Money too con Geneen Roth en San Francisco, Calif. USA;  Diplomado en Orientación Familiar, Trabajo en adicciones desde la Gestalt, entre otros.

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Cada vez que te pesas no te has hecho esta pregunta: Es la báscula ¿amiga o enemiga?
Deja que comience contándote una historia. Hace algún tiempo leí sobre un experimento que hicieron en Inglaterra sobre la importancia del buen mantenimiento en el cuidado de los coches: dejaron un coche estacionado por varios días y sin moverlo en una calle muy transitada por automóviles y peatones. El coche estaba limpio y sin el más mínimo daño. A pesar de que aparentemente estaba abandonado nadie le hizo nada, no lo desmantelaron o golpearon. Para seguir con el experimento le rompieron una calavera delantera y le hicieron un rayón en la parte trasera (no dije que fue golpe) y ese mismo día empezaron a desmantelarlo.

¿Por qué te cuento esta historia? Porqué eso mismo pasa cuando la obsesión por el peso te lleva a ser aficionada a la báscula. Un día despiertas y los números que marca al subirte te parecen maravillosos ya sea porque bajaste de peso o porque estás en el número correcto. Ese día te sientes orgullosa de ti misma, te dan ganas de continuar cuidando tu alimentación, tu energía está lista para hacer ejercicio y en general te sientes muy animada. Pero el día que la báscula no marca el número deseado ¡es terrible! y te invaden toda clase de sentimientos como enojo, frustración y ¡zaz! Llega el maltrato y así como desmantelaron el coche estacionado, empiezas a hacerlo contigo, volviendo a la restricción alimenticia donde ya nada está permitido más que lechuga y al castigo porque te has portado mal. Te dices adjetivos que jamás le dirías a una amiga, te juzgas peor que a tu enemigo. Yo no recuerdo haberle dicho a otra persona lo que me decía a mí en esos momentos.

Entonces, ¿de qué te sirve la báscula? En verdad ¿es una guía en tu vida para obtener bienestar o es un instrumento que al final te lleva a sentirte decepcionada de ti misma?

La mayor parte de nosotras, quienes batallamos constantemente con el peso, estamos atrapadas en el mismo lugar sin darnos cuenta. Tenemos falsas ideas sobre la felicidad y la alegría, creemos que el maltrato nos dará como resultado el objetivo que buscamos, perder peso y estar delgadas. Pero si esto fuera cierto hoy no seríamos esclavas de la báscula.

Querer estar en cierta talla no nos hace progresar en el trabajo, no nos lleva a tener mejores relaciones, no nos enseña a sorprendernos con un amanecer, no nos hace mejores seres humanos y sin embargo, nosotras seguimos en el masoquismo de alcanzar los estándares que los medios de comunicación nos venden como belleza y este último punto, es nuestro principal obstáculo para sentirnos orgullosamente felices de quien en realidad somos porque ni siquiera podemos verlo.

Recuerda que buscar bienestar significa estar bien y tu forma de “estar” no depende de unos números, es una actitud ante el día a día. Es aprender a elegir esas cosas que te llevan a sentirte orgullosa de tu comportamiento ante la comida, ante las personas y frente a los hechos que pasan en la vida cotidiana. Es aprender a elegir lo que vas a disfrutar no sólo al comerlo o hacerlo, sino también, por el sabor de boca que se queda y se sigue disfrutando aún al terminar.

¡Tira la báscula por la ventana y recupera el sostén de tu vida sin la obsesión de unos números!

Marisol Santillán

Lic. en Publicidad. Con especialidad en Trabajo con Grupos Terapéuticos.
Especialidad en  Prevención y Detección de los Trastornos de la Conducta Alimentaria. Sensibilización y Facilitador de grupos.

Trabajo corporal con Gestalt. Además de haber tomado cursos como: Diplomado en  Desarrollo humano, Orientador Humanista, Enfoque centrado en la persona, Trabajo con sueños, Como contribuyo a hacerme la vida infeliz, Los sentimientos en la Psicoterapia, Woman Food and God and Money too con Geneen Roth en San Francisco, Calif. USA;  Diplomado en Orientación Familiar, Trabajo en adicciones desde la Gestalt, entre otros.

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