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Un futuro incierto
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Un futuro incierto

La huella del hombre en el glaciar a la desolación del calentamiento global
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Los glaciares, grandes masas de hielo en movimiento que cubren el 10 por ciento de las superficies terrestres, se localizan en las partes del planeta que no superan los 0°C. De los glaciares podemos encontrar varios tipos:

a)
Glaciares casquetes o islandis
b) Icebergs
c) Glaciares alpinos
d) Círculo glaciar

Los glaciares casquetes o islandis son enormes capas de hielo, los cuales acumulan un 85 por ciento del agua dulce terrestre.

Los icebergs, que los tenemos más presentes, son fragmentos grandes de hielo dulce. Es el hielo flotante que ha sido desprendido de un glaciar y está formado por la nieve o una plataforma de hielo.

El tercer tipo de glaciar que encontramos figuran los glaciares alpinos, que incluye los glaciares más pequeños por estar confitados en los valles montañosos.

Los círculos glaciares son aquellos donde se acumula la nieve en las precipitaciones.

Naturaleza al natural

La naturaleza en estado salvaje es cada vez más difícil de encontrar. Hay quien incluso llega a afirmar que ya no existe ningún rincón ajeno a la acción humana, y no le falta razón. Ya todo espacio de la Tierra está afectado por nuestra huella. Sin duda hay aún bellos paisajes, o lugares impresionantes, animales hermosos, pero ya nunca libres de nuestra capacidad destructiva.

El deshielo de los polos ha aumentado en el último siglo convirtiéndose en un gran problema climático y que debemos ayudar a que esto no ocurra de manera tan vertiginosa. Nosotros hemos tenido la oportunidad de conocer el mundo como es ahora: lleno de lugares hermosos y de paisajes espectaculares donde la naturaleza nos brinda un bellísimo escenario, y también, por qué no, donde la mano del hombre ha intervenido, pero ¿se imaginan qué triste sería imaginar o ver que en un par de años dicho escenario se desvanezca y no exista un lugar dónde disfrutar de las maravillas del mundo? ¿Verdad que sería una enorme tristeza?

Desde el fin de la era de hielo, alrededor de 1850, los glaciares de todo el mundo han visto decrecer su volumen. Este fenómeno es denominado por los glaciólogos retroceso de los glaciares y, dada la coincidencia temporal entre la aparición del fenómeno y el incremento en la emisión de gases invernaderos. En los últimos años la tendencia es atribuir buena parte del fenómeno a la acción humana. No obstante, el clima es extraordinariamente complejo y sus mecanismos naturales de regulación están siendo investigados actualmente. Reconstruir la historia climática de la Tierra no es una tarea sencilla.

El retroceso de los glaciares no se debe confundir con otros fenómenos cíclicos, como el deshielo anual que se produce cada primavera en las montañas al fundirse la nieve y que, al ser un fenómeno puramente estacional, no se debe a las mismas razones que el derretimiento de los glaciares.

La fusión de la nieve en los meses de verano tiene en general consecuencias positivas, ya que genera una fuente valiosa de agua dulce y el proceso se repite año tras año. El problema surge cuando el fenómeno no es estacional, es decir, el glaciar no recupera su volumen inicial en los meses fríos, año tras año se pierde una gran porción de agua dulce por lo que uno de estos peligros es que el nivel del mar aumente de manera que podríamos perder nuestras preciosas playas.

El calentamiento global provoca la pérdida de agua dulce, que es el agua con la que hoy nos bañamos, lavamos platos, lavamos el auto y… lo más importante, se trata del agua que bebemos a diario.

Nada funcionaria sin el agua dulce que nos ofrecen los polos. ¿Con qué regaríamos lo sembríos de verdura y fruta? De esta manera nos damos cuenta de que no habría qué beber ni qué comer. El cuerpo humano puede durar sin comer un tiempo de 36 días, mientras que sin agua no duraría más de dos a cuatro días, lo que quiere decir que sería el fin de la vida humana…y eso sería muy fuerte y grave, sería el ocaso de la existencia de la vida humana. Sin embargo, la naturaleza no ha jugado con nosotros, nosotros mismo lo hemos provocado, pero de la misma forma, podemos evitar que pase tan rápido.

A esta premisa apocalíptica no olvidemos a los animales porque tampoco podemos ser egoístas, también debemos pensar en aquellos seres que forman parte de nuestra fauna como la ballena jorobada, oso polar, pingüinos, seis especias de focas, lobos, zorros, comadrejas, gansos, patos y todo tipo de gaviotas. Todos en el mundo tenemos un ciclo de vida, pero no les adelantemos la suya con nuestra indiscriminada indiferencia.

Nuestro planeta tierra no subsistiría sin la presencia de los animales ni nosotros viviríamos sin ellos. Cada instante la contaminación destruye nuestro ecosistema, que dificulta la vida de todos los ecosistemas de tu planeta, de nuestro planeta.

El informe de ipcc de 1996 dice que nivel del agua de los océanos podría aumentar hasta un metro a finales del siglo. Si ejemplificáramos este reporte, tendríamos lo siguiente: La estatura promedio del ser humano, al menos que seas muy bajito de estatura -y pues ni modos, ja,ja,ja- es de de 1.60 m, y puedes imaginarte hasta dónde te llegaría el agua…sin lugar a dudas viviríamos con el “agua hasta el cuello”.

Finalmente, he dicho mil veces tú puedes ayudar a esto y te preguntarás ¿cómo puedo ayudar? Hay diferentes formas:

a) Recicla:
Reciclar significa usar todo aquello que ya usamos (si deseas saber más sobre este tema, puedes ver nuestro artículo en Economía en la cocina de nuestra página con el tema Reciclando y ahorrando.

b) Separa tus residuos
en orgánico e inorgánico.

Recuerda que este mundo es el lugar donde vives y es el único planeta habitable, a menos que científicos encuentren otro, ¡¡mmmmmmm, lo que pienso, que esto está, por el momento, en chino!!

Yo te propongo que juntos cuidemos nuestro planeta -yo no sé si todos piensen igual después de leer este artículo-, pero cada día que pase (y soy una niña de 13 años) quiero llevarme cosas hermosas, tener un referente de paisajes hermosos, saber que el atardecer será maravilloso, que la naturaleza sea respetada y que exista esa comunión entre el ser humano y la Tierra…saber que habrá un mañana en un presente y que el mañana sea una prospectiva de calidad de vida.

No olvidemos que la naturaleza por muchos años nos ha dejado un legado increíble y que nuestro compromiso es el de cuidarlo. Pensemos en las siguientes generaciones… tus hijos, nietos, los hijos de tus nietos… imagínate que mundo les heredas tan sólo porque hoy decidiste no apagar la luz o simplemente se te hizo fácil tirar la basura al piso.

Tomemos un poco de conciencia y dejemos a un lado la indiferencia… El mundo no va a cambiar si nosotros mismo no tomamos la iniciativa de contribuir a su cambio.

Pensamos que la catástrofe aún esté demasiado lejana, pero no es cierto, las consecuencias ya se están evidenciando.

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