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Cómo lograr cambios de conducta que sí duren
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Cómo lograr cambios de conducta que sí duren

Cocina con Alegría

Recetas de comida, botanas, postres, ensaladas y mucho más, y los mejores consejos de nuestros chefs, nutriólogos y coaches

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Muchas veces, sobre todo cuando empieza una nueva época en nuestras vidas, nos proponemos cambiar alguna cosa, o bien queremos hacer más ejercicio o comer de forma más saludable. Otras veces queremos dejar de fumar, comer menos, dormir y descansar mejor… y casi siempre, quisiéramos bajar un poco, o un mucho, de peso. Pero nos pasa que nuestra voluntad dura poco tiempo, y, que casi siempre, terminamos, a lo largo del tiempo, cayendo en nuestros viejos hábitos; eso desespera, desmotiva y sobre todo nos hace perder la esperanza de alguna vez vivir con un estilo de vida más saludable.

Muchos psicólogos y educadores se han dedicado a estudiar cómo cambiamos y por qué nos cuesta tanto trabajo hacerlo. Esta rama de las ciencias psicológicas se llama teorías o estudio del cambio de conducta.

Y aunque se han identificado mucho factores que propician un cambio más fácilmente, a continuación te compartimos algunos de sus descubrimientos que te pueden ser útiles en el día a día.

* Solo se puede cambiar lo que se conoce. Mientras uno no sepa que tiene un problema o que está poniéndose en riesgo, no puede cambiar, por eso lo primero es trabajar en la conciencia sobre la necesidad del cambio.

* Tenemos muchas barreras para cambiar. Sentimos que puede ser difícil o que el cambio le resta placer a nuestra vida. Nos da miedo, flojera o simplemente no sabemos cómo. Por eso, para cambiar, tenemos que identificar esas barreras profundas e irlas resolviendo con consejos muy sencillos y puntuales. Por ejemplo, si alguien nos dijera que hacer ejercicio es caro y complicado, o muy cansado, le podríamos decir que camine o se estire en su propia casa u oficina, sin cambiarse de ropa y enseñarle cómo hacerlo. Así, se facilita el cambio.

* Hay que cambiar una conducta por una. Por ejemplo, si uno se propone tomar un vaso de agua más por día o comer una verdura o fruta más por día es mucho más fácil lograrlo que cuando uno se propone bajar 30 kilos, hacer ejercicio, dejar de fumar y tomar ocho vasos de agua por día. Los pequeños cambios si se suman, acaban por convertirse en grandes beneficios y son mucho más fáciles de lograr.

* Es mejor y más fácil iniciar una conducta nueva que abandonar una muy arraigada. Así, por ejemplo, si nos enfrentamos a una persona que solo bebe bebidas azucaradas podemos sugerirle, en vez de decirle que las deje, que empiece a tomar un vaso de agua cada día. Al cabo de tres semanas le sugerimos que ingiera otro vaso de agua más y al cabo de tres o cuatro meses, estará tomando cinco vasos de agua y seguramente solo tres de bebidas endulzadas con lo que ya logramos un cambio de conducta importantísimo.

* Tenemos que lograr que las personas que quieren cambiar sientan “autoeficacia”, o sea, se sientan capaces y seguras de poder cambiar. Esto se logra cuando se ponen metas alcanzables y cuando se les dice a las personas no solo lo que tienen que cambiar, sino también cómo cambiarlo. Es decir, que para lograr cambiar se necesitan instrucciones muy precisas: dónde comprar las cosas, cómo almacenarlas, cómo prepararlas, etc.

Esperamos que estas herramientas te ayuden a armar pequeños cambios que mejoren la calidad de tu vida y que te ayuden a construir un estilo de vida más orientado al bienestar que redunde en una mejor salud a largo plazo.

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